Con la dinámica cambiante del mercado, el éxito de cualquier negocio depende en gran medida de su capacidad de ejecución de ideas, en lugar de solo crearlas. Para hacerlo de manera efectiva, el establecimiento de objetivos es la mejor manera de mantener las cosas encaminadas. Esto ayuda a la organización a concentrarse en los principales objetivos que más le importan a la empresa en lugar de perseguir objetivos que son secundarios a la misma en ese lapso de tiempo.

Establecer objetivos hace que los equipos sean responsables de su desempeño porque saben qué, cuándo y cómo lograrlos. Les permite vincular sus metas con las de la organización, ya que son conscientes de la importancia de sus contribuciones y el impacto que tendrían en el éxito del negocio.

Todo esto fue lo que comprendió Google de la mano de John Doerr, un reconocido inversor estadounidense y capitalista de riesgo de Kleiner Perkins, que les llevó a implementar la metodología OKR, a la cual muchos (incluso ellos mismos) atribuyen gran parte del éxito de la empresa. 

Antes de unirse a Kleiner Perkins en 1989, John Doerr proporcionó financiación a muchas empresas de tecnología, incluidas Amazon, Twitter y Google. Cuando Doerr se reunió con los fundadores de la startup Google en 1999, donde les ofreció una financiación de 12,5 millones de dólares, vio que Larry Page y Sergey Brin tenían buena tecnología y una mente emprendedora, pero carecían de la capacidad para tomar decisiones sobre la priorización de tareas para mantener las cosas en el buen camino.

Al ver todos estos problemas, Doerr les ofreció el concepto de OKR (Objetivos y Resultados Clave). Fue introducido a este concepto por primera vez en Intel en 1970, donde solía trabajar como ingeniero.

Doerr les explicó que cuando Intel estaba haciendo la transición al microprocesador, estaban buscando una manera de ayudar a sus empleados a mantenerse enfocados en un conjunto de prioridades para administrar esta transición con éxito. Con OKR, lograron ejecutar esas prioridades de manera efectiva. 

Cuando discutió la idea de los OKR con Larry y Sergey, estos inmediatamente se dieron cuenta del valor de tener un conjunto trimestral de prioridades para su organización. Les tomó alrededor de dos trimestres descubrir cómo podían escribir sus propios OKR personales y los OKR corporativos de Google cada trimestre, pero finalmente lo consiguieron.

Google cree firmemente que cuando se trata de establecer objetivos, la metodología OKR es sin duda la mejor manera de ser exitoso. No solo Larry Page estaba comprometido con OKR, sino que todo su equipo estaba de acuerdo con la idea de implementar esta metodología.

Cuando una organización decide implementar OKR para guiar sus procesos comerciales, es esencial que sus empleados estén informados sobre la metodología. Por lo general, es responsabilidad de alguien de la alta gerencia (director de operaciones o gerente de recursos humanos) informar a los empleados sobre el nuevo curso de acción. Además, la empresa debe convertirlo en parte de su cultura cotidiana para que sea visible en la empresa. En el caso de Google, se hizo a la perfección. Su liderazgo no solo mostró interés en este marco, sino que también se aseguró de que se adaptara a su cultura.

Google es una de las empresas de tecnología multinacionales más grandes del mundo con toneladas de productos y servicios tecnológicos. Ocupó el puesto número 1 durante seis años seguidos en la lista de «Mejores empresas para trabajar». Una de las razones clave de su éxito es el uso de OKR junto con un buen liderazgo. A día de hoy, la metodología OKR sigue siendo parte de la vida diaria de Google porque les ayuda a crear y lograr todos sus objetivos de la mejor manera.

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